El Comercio Justo busca su lugar entre las bodegas argentinas

El fuerte desarrollo que la vitivinicultura argentina logró en los últimos veinte años, impulsó a muchas bodegas a comprometerse con el medio ambiente y las buenas prácticas laborales. Aunque aun son pocas, cada vez más empresas se adhieren a las normas de Comercio Justo, que crece en popularidad a nivel mundial y que el 12 de Mayo celebró su Día.

En 1997 se crearon las normas FLO (Fairtrade Labelling Organizations International), que establecen una serie de requisitos de Comercio Justo a nivel internacional. Aquellos productos elaborados bajo esas normativas, llevan consigo un sello que los identifica ante los consumidores.

El modelo de trabajo FLO, asegura un salario digno y buenas condiciones laborales para los productores que intervienen en la elaboración. Además, la empresa adherida se compromete a mejorar las condiciones de vida de los trabajadores a través de inversiones comunitarias.

El movimiento Fair Trade opera actualmente en más de 60 países y muestra tendencias de expansión. Sin embargo, Gabriela Furlotti, directora de bodega Furlotti y experta en el tema, explicó que todavía falta mucho trabajo por hacer en la vitivinicultura nacional. “El comercio justo en Argentina es algo nuevo. Solo somos productores de bienes certificados pero estamos muy lejos de ser consumidores como los países europeos.  Mi esperanza es que en un futuro seamos consumidores más conscientes pero no solo de comercio justo, sino también de productos orgánicos o amigables con el medio ambiente”, comentó. 

“El Comercio Justo representa una alternativa al comercio convencional. Permite a los productores de uva recibir un trato más justo y condiciones comerciales más provechosas. De esta manera mejoran sus condiciones de vida y pueden hacer planes a futuro. Para los consumidores es una manera eficaz de reducir la injustica”, explicó la empresaria, que también es hotelera.

Los pioneros

Si bien no son muchas las bodegas que trabajan bajo el concepto de Fair Trade, algunas grandes empresas han tomado la iniciativa.

Una empresa que da el ejemplo, es Cooperativa La Riojana, considerada la primera bodega de Argentina en trabajar su producción Fair Trade. Con los fondos obtenidos por Comercio Justo, La Riojana construyó entre otras obras una Escuela Aerotécnica, que fue donada a la Universidad Nacional de Chilecito. Las clases comenzaron en 2010.

Se destaca en el departamento de San Carlos, Mendoza, el caso de Finca La Celia, que desde 2011 también opera bajo las normas de Comercio Justo. Al ser productora de uvas certificadas, la bodega recibe la prima correspondiente que luego destina a obras solidarias.

Para lograr proyectos eficientes, la bodega acepta las propias sugerencias de los productores. Se realizan asambleas generales donde se seleccionan las acciones de mejora social en las cuales se va a invertir el dinero.

 

Fuente: Area del Vino

 

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Un Comentario para “El Comercio Justo busca su lugar entre las bodegas argentinas”

  • Marcelo |  13 julio 2013 9:16

    Buenos días, nos interesa conocer mas sobre el comercio justo en vinos, quien certifica en la Argentina. Gracias

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